Reto. Sony Pictures promocionaba Infierno Azul y propuso grabar un vlog del visionado y de una experiencia de ataque de tiburones. El riesgo: que sonara a anuncio y rompiera con el contenido habitual del canal.

Ejecución. Lo transformé en una simulación en primera persona estilo videojuego, en la que los espectadores «pulsaban botones» para remar y escapar del tiburón, manteniendo la coherencia con la línea editorial del canal.

Resultado. 93.501 visualizaciones con el canal en ~250.000 suscriptores, con la marca integrada de forma natural en lugar de impuesta.